martes, 9 de octubre de 2012

En la muerte del pintor bosnio Mersad Berber (1940-2012)



Cuando en el otoño de 2008 el transeúnte visitó una pequeña galería de arte en Sarajevo, instalada precariamente por una pareja de franceses, éstos le mostraron reproducciones fotográficas de quienes consideraban los mejores artistas contemporáneos de Bosnia-Herzegovina. Entre ellas había delicadas acuarelas de paisajes idílicos, obras de factura clásica inspiradas en la vida tradicional del país durante la época otomana –que hubieran podido pasar muy bien por pinturas románticas–, atrevidas realizaciones vanguardistas en las que predominaban los colores intensos, algunas muestras de arte naif… Pero los ojos del transeúnte se fijaron sobre todo en unas pinturas y unos grabados que mostraban una personalidad propia y ponían de manifiesto mucho oficio.

Belleza.

Los jóvenes galeristas le dijeron que, de algún modo, actuaban como marchantes de los artistas del país, a falta de estructuras comerciales organizadas, y que podían ponerlo en contacto con cualquiera de aquellos creadores. Cuando el transeúnte se interesó por los precios de las obras, se dio cuenta de que lo habían confundido con algún adinerado coleccionista, pues hablaron de cifras que, para aquel entonces y en aquellas tierras, eran totalmente desproporcionadas. Sin embargo, volvió a ojear aquellas imágenes que lo habían fascinado por la equilibrada combinación de colores, la serena belleza de las mujeres representadas y la curiosa presencia en muchas de ellas de caballos; preguntó cuál era el nombre del artista, se lo dijeron, pero no tuvo la precaución de anotarlo: en cualquier caso, aquellas obras no estaban al alcance de su bolsillo.

Composición en gris

Flora el blanco I

Anteayer, 7 de octubre, murió precisamente el autor de aquellos cuadros, y al ver escrito su nombre le resultó lejanamente familiar a este transeúnte. Cuando lo introdujo en Google rememoró de inmediato aquel atardecer en Sarajevo: efectivamente, el nombre olvidado del artista era Mersad Berber, uno de los pintores figurativos más celebrados de la antigua Yugoslavia y de la actual Croacia, nacido en la localidad bosnia de Bosanski Petrovac, no lejos de la frontera croata, el 1 de enero de 1940, y últimamente figura prominente del arte bosnio, pese a residir en Zagreb desde 1992, cuando en su país estalló la guerra.

En rojo II

Ni siquiera se enteró este transeúnte de que pocos meses después, entre marzo y mayo de 2009, en el CaixaForum de Barcelona se presentó una exposición retrospectiva de su obra compuesta por sesenta pinturas, que luego se mostraría en Palma de Mallorca hasta octubre de aquel año. Pero no fue sólo esa la relación artística de Berber con España: en 2004 ya había presentado una exposición en el Centro Cultural Caixanova de Vigo; en 2005, otra en “El Claustre” de Girona; y en 2008 una tercera en la Galería Mada Primavesi de Madrid.

Mujeres de San Petersburgo

Le sorprende, pues, la noticia de su muerte en la capital croata a la edad de 72 años; y le sorprende, además, que fuera un artista internacionalmente reconocido, premiado en numerosos países y con obra integrada en algunas de las más prestigiosas colecciones del mundo, como la de la Tate Gallery de Londres. Por otra parte, desde la década de 1970 expuso en varias ciudades de Italia, Alemania y los Estados Unidos, y más tarde en Brasil, Egipto, la India, Indonesia, Japón, Turquía, los Emiratos Árabes, Rusia, Suiza, Bélgica, los Países Bajos y el Reino Unido, además de en su Yugoslavia natal, en Sarajevo y en la Croacia independiente.

Vista desde Dubrovnik I

Vista desde Dubrovnik IV

Berber se formó artísticamente en la Academia de Bellas Artes de Liubliana (Eslovenia, entonces integrada en la República Socialista Federativa de Yugoslavia) e inició su carrera pictórica como autor de obras historicistas, que recorrían la memoria de su país y de Croacia desde la Edad Media hasta el siglo XX, inspirándose estéticamente en algunos de los grandes pintores europeos de todas las épocas, muchos de los cuales han dejado huella en su estilo: Paolo Uccello, Van der Weyden, Durero, Rubens, Rembrandt, Vermeer, Velázquez… En ellas ya mostraba, sin embargo, su personalísima concepción de la pintura que, aunque fue evolucionando, se encuentra todavía en sus obras más recientes. Trabajó también como ilustrador de libros y creador de decorados teatrales en Liubliana, Zagreb, Sarajevo y Washington, e hizo incluso alguna incursión en el mundo de los dibujos animados.

Memoria de Bosnia I

La infanta Margarita en Sarajevo

Sin duda, sus extraordinarias condiciones para el dibujo fueron el secreto de la fascinación de las obras de Berber. Así lo hizo notar el célebre crítico de arte, poeta y escritor británico Edward Lucie-Smith: “Probablemente, lo primero que salta a la vista en la obra de  Mersad Berber es su asombrosa habilidad como dibujante. Berber dibuja con una fluidez y confianza que ya han desaparecido casi por completo en el arte de la Europa occidental y los Estados Unidos. Sus formas tienen una plenitud y solidez que pocos artistas son capaces ahora mismo de imitar”. Lucie-Smith resalta también, como segunda cualidad, su admirable capacidad para trabajar las texturas.

Perfil renacentista II

Quede aquí, pues, un recuerdo para un artista ilustre, con varias reproducciones de obras suyas recientes. Se pueden encontrar más datos biográficos suyos y una galería virtual de su obra en su página web oficial.


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viernes, 5 de octubre de 2012

Un siglo y medio de prensa en judeoespañol


Los principales centros de la diáspora judeoespañola tras
la expulsión 
de los judíos de la península Ibérica a partir de 1492.
(Fuente: Martín Alonso Pedraz: Evolución sintáctica del español [1964])

El periódico virtual eSefarad (Noticias del Mundo Sefardí), mantenido por Liliana y Marcelo Benveniste desde Buenos Aires, ha publicado esta interesante noticia fechada el pasado 22 de septiembre. El transeúnte la reproduce íntegramente.


“De buena tinta”, una exposición que recrea
150 años 
de prensa en ladino

El Palacio de Cañete acogerá a partir de octubre una exposición de inmenso valor cultural e histórico ya que se trata de la primera exposición monográfica de prensa en ladino que se celebra en Madrid. “De buena tinta” exhibe ejemplares originales de cerca de medio centenar de cabeceras diferentes, procedentes en su totalidad de una biblioteca particular madrileña. Se trata de una muestra relativamente amplia si tenemos en cuenta la rareza y escasez de este tipo de piezas. Cronológicamente, los periódicos expuestos están datados entre 1877 y 2008 y, en cuanto a su distribución geográfica, los hay publicados en Esmirna, Constantinopla, Salónica, Jerusalén, Nueva York, entre otras.

La prensa en ladino nació hace 170 años en Esmirna en 1842 con la publicación de la primera gaceta en judeoespañol: La Buena Esperanza. Desde entonces hasta nuestros días han visto la luz no menos de 300 cabeceras, algunas de vida ciertamente efímera (con menos de una docena de números publicados). Las hubo también de una notable longevidad (hasta 70 años), lo que nos permite entrever el papel protagonista de la prensa en la sociedad sefardí. En su época de mayor apogeo (1870-1935) llegaron a publicarse simultáneamente una gran cantidad de títulos, desde diarios a anuarios, en los principales centros de la vida sefardí de cuatro continentes. Hubo periódicos de información general, comerciales, políticos, científicos, humorísticos, literarios, culturales, etc. de las más diversas tendencias. Los más respondían a iniciativas privadas, y sus ingresos procedían de las suscripciones y/o de la publicidad. En su mayoría se trata de periódicos íntegramente publicados en ladino, pero también los hubo (y los hay) con parte de su contenido en otras lenguas (turco, francés, hebreo, griego, etc.). Periódicos todos de buena tinta, escritos algunos con tinta roja (socialistas, comunistas, obreros), tinta azul (sionistas de corrientes varias), tinta verde (sobre ciencias naturales), tinta simpática (humorísticos y satíricos), tinta indeleble (religiosos) o incluso con tinta invisible (como el primogénito La Buena Esperanza del que no se conserva ningún ejemplar) y, cómo no, en ocasiones salpicados de tinta amarilla.

El Amaneser, periódico en ladino de la comunidad sefardí de Turquía.

En opinión de Uriel Macías y Elena Romero (Comisario de la exposición y catalogación, y Responsable de selección y transcripción de textos, respectivamente) “esta exposición quiere servir para despertar el interés por la prensa en ladino de ayer. Una prensa que en sí misma refleja, como no podía ser menos, la propia historia de los sefardíes y la importancia (y posterior declive) del judeoespañol como lengua de comunicación. Aunque en los últimos años han ido apareciendo trabajos de investigación sobre el tema, sigue siendo una gran desconocida, incluso por aquellos que se interesan por el mundo sefardí. La lectura, la edición de textos y la investigación de la prensa en judeoespañol son fundamentales para el conocimiento de la historia, la sociedad, la vida cotidiana, la economía, la lengua y la literatura sefardíes, y también, por qué no, para acercarnos a las inquietudes, ideas y sueños de quienes un día fueron sus lectores”.

Inauguración 10 de octubre de 2012, 19:30 h.
Abierta de septiembre a diciembre de 2012

Horarios:
De lunes a jueves: 10:30-14:30 y 15:30-20:00 h.
Viernes: 10:30-15:00 h.

Entrada libre


lunes, 16 de julio de 2012

El viaje a Inglaterra de Leandro Fernández de Moratín

La Torre de Londres en 1795, según un grabado de Joseph 
Mallord William Turner publicado en el Pocket Magazine.
(© British Museum)

En un recentísimo artículo de Manuel Martínez Rivero [1] el transeúnte encuentra el hilo que le conduce a las Apuntaciones sueltas de Inglaterra [2] de Leandro Fernández de Moratín. 

Moratín (Madrid, 1760 - París, 1828), intelectual ilustrado, visitó Inglaterra, y permaneció sobre todo en Londres, durante un largo viaje por Europa a finales del siglo XVIII; un periplo que duró cinco años, del que regresó a Madrid en 1797. Pudo permitirse tal privilegio para su época yendo en calidad de Secretario de Interpretación de Lenguas. 

Leandro Fernández de Moratín 
retratado por Goya en 1799.

No es necesario hablar aquí con detalle de la biografía y la obra literaria de Leandro Fernández de Moratín, ampliamente conocidas y consultables en cualquier enciclopedia o a través de la red. Sí que conviene, en cambio, conocer algunas características de esta obra, en la que se mezclan relatos de viaje, diario personal y correspondencia privada, y donde destacan “la estructura de las notas; el estilo en que se redactan; la comparación y el contraste; el reflejo de las experiencias personales; el punto de vista y las máscaras del viajero; la representación del mismo frente a los otros; los recursos narrativos; la relación entre la representación de la ciudad y la organización de la escritura; las opiniones sobre las sociedad británica y sus costumbres, sobre la libertad y la organización económica”, como afirma el profesor Rafael Alarcón Sierra. [3] “La importancia del viaje es ampliamente reconocida –dice el profesor Alarcón en su artículo–. En España, el Conde de Campomanes en su Discurso sobre la educación popular o Jovellanos en su Elogio de Carlos... así lo afirman. Por ello, no sólo será un objetivo al alcance de la aristocracia, sino que desde los gobiernos ilustrados se promocionan y subvencionan los viajes que pueden ser útiles para el país. De este modo, muchos viajes se convierten en una empresa de interés político, patrocinada por estadistas como Aranda, Floridablanca o Godoy. Ya Felipe V había promulgado en un real edicto (de 1718) la posibilidad de que se otorgaran subvenciones a los ciudadanos para instruirse o perfeccionarse en su arte. Las sociedades económicas pronto imitarán el ejemplo de los soberanos y sus ministros.” A Moratín no le resultó difícil, pues, que su amigo y protector Manuel Godoy, entonces primer ministro del rey Carlos IV de España, le proporcionara los medios económicos y el referido cargo para emprender tan dilatado viaje. 

Manuel Godoy (1767-1851), 
retratado por Goya en 1801.
(© Real Academia de San Fernando, Madrid)

Éste no fue el primero que hizo, pues en 1787 ya había ido a Francia en misión diplomática gracias a una acertada intervención de Jovellanos, ya que en París Moratín conoció a Goldoni y descubrió las excelencias del teatro francés, circunstancias que no son en absoluto ajenas a la obra teatral que escribiría posteriormente. Y en 1792 tuvo otra oportunidad de viajar al extranjero. 

Esta vez, gracias a Godoy y con el favor, además, del conde de Aranda, Moratín iría no sólo a Inglaterra, sino también a los Países Bajos, Suiza, Alemania e Italia, país que siempre había deseado conocer “para estudiar sus antigüedades” y sobre el que escribiría otro libro: Viage a Italia [4], en el que recoge también sus impresiones de los otros países visitados. 

A continuación se transcriben algunos fragmentos de las impresiones de Moratín en Londres. 

Albert Lázaro-Tinaut



 Plano de las ciudades de Londres y Westminster en 1797, 
según J. Wallis.


Fragmentos de las Apuntaciones sueltas de Inglaterra
de Leandro Fernández de Moratín 

Encontrones por las calles. Los ingleses que van de prisa, sabiendo que la línea recta es la más corta, atropellan cuanto encuentran; los que van cargados con fardos o maderos, siguen su camino, no avisan a nadie y dejan caer a cuantos hallan por delante. […] 

El Príncipe de Gales se emborracha todas las noches: la borrachera no es en Inglaterra un gran defecto, ni hay cosa más común que hallar sujetos de distinción perdidos de vino en las casas particulares, en los cafés y en los espectáculos. Cuando un extranjero asiste a una mesa de ingleses, pocas veces puede escapar de la alternativa de embriagarse como los otros, o de perder la amistad con el dueño de la casa y cuantos asisten al festín; ni ha de dejar de beber cuando beben otros, ni ha de beber menos de cuanto beben los demás. […] 

Hay además en Inglaterra, y especialmente en Londres, varias sociedades que llaman clubs, que celebran sus juntas y comidas en días fijos y determinados, tal vez semanalmente, y tal vez con menos frecuencia. Unas se componen de sujetos de la misma profesión, comerciantes, abogados, literatos, artífices, etc., y otras de gentes acomodadas que se reúnen para hacer prosperar uno u otro ramo o establecimiento. La comida se paga a escote, y después de ella se leen o pronuncian discursos, se disputan los puntos en cuestión, se vota y resuelve lo conveniente al objeto de su instituto. Otras hay que celebran sus juntas sin comida, y sólo tienen una en algún día señalado. Lo cierto es que a estas incorporaciones (que podrían en cierto modo compararse a nuestras sociedades económicas) debe la Inglaterra una gran parte de su prosperidad. […]


Servicio de té inglés de finales del siglo XVIII, según
una pintura del artista suizo Jean-Étienne Liotard.

Lista de trastos, máquinas e instrumentos que se necesitan en Inglaterra para servir el té a dos convidados en cualquier casa decente:

1. Una chimenea con lumbre. 
2. Una mesa pequeña para poner el jarrón del agua caliente. 
3. Una mesa grande, donde está la bandeja con las tazas y demás utensilios. 
4. Un jarrón con agua caliente. 
5. Un cajoncillo para tener el té. 
6. Una cuchara mediana para sacarlo. 
7. Una tetera, donde se echa el té y el agua caliente. 
8. Un jarrillo con leche. 
9. Una taza grande con azúcar. 
10. Unas pinzas para cogerla. 
11. Unas parrillas. 
12. Un plato para la manteca. 
13. Otro plato para las rebanadas de pan con manteca, que se ponen a calentar sobre las parrillas. 
14. Un cuchillo para partir el pan y extender la manteca. 
15. Un tenedor muy largo para retostar las rebanadas antes de poner la manteca. 
16. Un cuenco para verter el agua con que se enjuagan las tazas cada vez que se renueva en ellas el té. 
17. Dos platillos. 
18. Dos tazas. 
19. Dos cucharillas. 
20. Una gran bandeja en la mesa grande para todos estos trastos. 
21. Otra bandeja, más pequeña, donde se ponen las tazas de té, las rebanadas de pan y el azúcar para servicio de los concurrentes. 

Todo esto es necesario para servir dos tazas de té con leche. Si es más libre el hombre que menos auxilios extraños necesita para el cumplimiento de sus deseos, las gentes cultas ¡qué lejos están de conocer la libertad! ¡Cuántas manos trabajan para que el cortesano sorba un poco de agua caliente! ¡Qué necesidades ficticias le rodean! ¡Cómo gime el infeliz bajo la pesada cadena que le doran las artes! […] 

El canguro es un animal nuevamente descubierto, Líbreme Dios de querer hacer una descripción facultativa de él. Non nostrum. Diré solamente que es poco más o menos del tamaño, pelo y color tostado de una cabra; la cabeza bastante parecida a la de un conejo, particularmente en las orejas; las piernas de atrás muy largas, y las de adelante sumamente cortas, de manera que camina en dos pies o a saltos, ayudándose con las manos cuando lo necesita; tiene la cola larga y peluda. Es animal pacífico y de buenas costumbres. […] 

 Canguros, según un grabado francés del siglo XIX.

En Inglaterra hay absoluta libertad de religión: en obedeciendo a las leyes civiles, cada cual puede seguir la creencia que guste, y sólo se llama infiel al que no cumple sus contratos. No ha muchos años que un lord se hizo turco, se fue a Constantinopla, estableció un bonito serrallo, y vivió como un verdadero musulmán hasta que el Profeta le llamó a gozar del prometido paraíso. El célebre lord Georg Gordon, sentenciado a cinco años de prisión por revoltoso y tumultuario, se ha hecho judío en la cárcel, ha sufrido la circuncisión, se ha dejado crecer la barba, y hoy día se llama Abraham. [...]

Los pies de las inglesas son de enorme magnitud; y tan lejos está éste de ser un defecto en las damas, que las que no los tienen de forma tan gigantesca están expuestas a la censura pública. Cuando vino de Prusia a casarse a Londres la que hoy es Duquesa de York, observó la corte con mucho sentimiento, que tenía los pies chicos; se habló en los papeles periódicos de estas notable falta, y se hizo mucha burla en coplas y caricaturas, que salieron entonces, de la pequeñez intolerable de sus pies. […] Las mujeres de este país no reciben una educación tan atada y monjuna como las nuestras; se crían con más libertad y holgura; saltan y corren, y así se forman y robustecen cuanto es necesario, según las facultades y el temperamento físico de cada una. No teniendo en su niñez aprisionados los miembros, ni angustiado el ánimo, se hacen altas, fornidas y bien dispuestas, y el pie, en su crecimiento, participa, como las demás partes del cuerpo, de los privilegios de esa libertad. […]


El Seven Dials, un barrio pobre del centro de Londres, a finales 
del siglo XVIII, según un grabado de la época.
(Fuente: Smithsonian.com)

[1] Manuel Rodríguez Rivero: “A los pies de las inglesas”, en ‘Babelia’ (El País), Madrid, núm. 1077, 14 de julio de 2012, p. 16. 
[2] Leandro Fernández de Moratín: Apuntaciones sueltas de Inglaterra. Cuaderno de un viaje. Ediciones Península, Barcelona, 2003. 128 pp. [Otra edición de esta obra, cuidada y anotada por Ana Rodríguez Fischer, fue publicada por Ediciones Cátedra, Madrid, en 2005.] 
[3] Rafael Alarcón Sierra: “Las Apuntaciones sueltas de Inglaterra de Leandro Fernández de Moratín: libro de viajes y fundación de una escritura moderna”, en Bulletin Hispanique, Burdeos, vol. 209-1 (2007), pp. 157-186. 
[4] Existen dos ediciones recientes de esta obra: una con el título corregido ortográficamente, Viaje a Italia, publicado por Laertes, Barcelona, en 1988 (con prólogo de José Doval), y otra –una edición crítica a cargo de Belén Tejerina a partir de la edición de 1867 de M. Rivadeneyra, Madrid– que conserva la grafía original, Viage a Italia, publicada por Espasa-Calpe, Madrid, en 1991. 

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jueves, 14 de junio de 2012

((SIN COMENTARIOS))


Erlich, en El País, Madrid, 14 de junio de 2012.

Bernardo Erlich es un humorista gráfico argentino, nacido en Tucumán en 1963. Es profesor de diseño gráfico en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino de su ciudad natal. Colabora en diversas publicaciones periódicas de América y España y, como ilustrador, en varios blogs.

lunes, 21 de mayo de 2012

((SIN COMENTARIOS))


La ley del capitalismo. 
  

viernes, 11 de mayo de 2012

Anne Fatosme concede a esta bitácora el “Liebster Blog Award”


Anne Fatosme, buena amiga, buena poeta (en verso y prosa) y persona solidaria, ha tenido la deferencia de incluir esta bitácora y a su “mánager” en el quinteto de favoritos al que ha querido honrar con el LIEBSTER BLOG AWARD.


Sin duda Anne, autora de un Blog de relatos y otros escritos intimistas, donde siempre deposita su sensibilidad y su buen gusto (y que ha recibido el testigo de este galardón de Rafael Caunedo), exagera cuando alude a las razones de su elección, y califica la curiosidad innata y las inquietudes que ésta genera en el transeúnte con elogios excesivos (y sin duda exagerados cuando trata de “maestro” a quien es tan sólo un aprendiz de todo, que le agradece de corazón este honor simbólico, pero también afectivo). 

Estos son los blogs que ella ha distinguido:

Albert Lázaro Tinaut, mi maestro, por su erudición.
Transeuntenorte

Concha Huertas, por su forma tan amena de acercarnos a la cultura.
Concha Huerta

Rub García. Por inyectarnos en vena las vivencias de su país, México. 
Rubén García

Mercedes Molinero, por contarnos anécdotas de una España de otra época. 
Mercedes Molinero
.

Ana Maria Capdavid, por su talento. 
Arma de Casa

Ahora me veo en la difícil papeleta de escoger, como parece ser preceptivo, otros cinco blogs entre mis favoritos, tarea delicada porque siempre obliga a excluir a otros que lo merecen. Que nadie se sienta, pues, marginado: quienes sabéis que sigo con mucho interés vuestros blogs (aunque a veces no con la frecuencia que querría) lo entenderéis.

Estos son mis nominados:

Marian Raméntol Serratosa y Cesc Fortuny i Fabré, por su labor impagable en La Náusea, desde donde difunden sin discriminaciones diversos aspectos de la multiplicidad cultural.

José Ángel Cilleruelo, por su blog De los tranvías, en el que ha recuperado ese viejo (y ahora renovado) medio de transporte y lo conjuga sabiamente con textos literarios e imágenes. 

Tomás Caballero Roldán, por la forma amena y novedosa con la que presenta en su bitácora Estética en tiempo de edición en tiempo de estética el pensamiento estético, con frecuencia desde puntos de vista sorprendentes.

Mercedes Ridocci, por la eficacia con que nos transmite en el blog Escrito con el cuerpo su experiencia personal en un terreno poco conocido: el de la expresión corporal artística y escénica.

El viajero impresionista, por la calidad de los posts donde plantea, con textos precisos y fotografías sugerentes, la universidalidad a través de sus impresiones como viajero.


He aquí las reglas del Liebster

1. Copiar y pegar el premio en el blog y enlazarlo al blogger que te lo otorgó.
2. Señalar tus cinco blogs preferidos, que cuenten con menos de 200 seguidores, y escribir comentarios en sus blogs o comunicárselo por otros medios para que conozcan que han recibido el premio.
3. Y, por último, esperar a que esas bitácoras continúen con la cadena y elijan, a su vez, sus cinco blogs preferidos.

Gracias, Anne, y gracias a todos quienes seguís esta bitácora.


martes, 1 de mayo de 2012

Ángel Guinda y sus valientes toques de atención

Ángel Guinda conversando con el poeta bengalí
Subhro Bandopadhyay en Soria (abril de 2012).

(Foto
© Albert Lázaro-Tinaut)

El poeta Ángel Guinda (Zaragoza, 1948) es, además de un todoterreno de la literatura (dicho esto en el mejor sentido de la expresión y con todo el afecto que le tiene el transeúnte), un luchador. No oculta, sino que más bien manifiesta, en cualquier lugar y circunstancia, su republicanismo a ultranza, su rebeldía, presente en muchos de sus poemas, lo cual no le impide ser también un intérprete sensible del amor, la amistad, la cotidianidad, la solidaridad. 

Autor, hasta la fecha, de dieciséis libros de poesía (desde Vida ávida, publicado en 1981, hasta el reciente Caja de lava, de este 2012), de dos de aforismos, de varias traducciones, es uno de los autores más prolíficos de manifiestos poéticos: Poesía y subversión (1978), Poesía útil (1994), El Mundo del Poeta. El Poeta en el Mundo (2007) y este Poesía violenta (2012), divulgado por Ediciones Olifante de Tarazona, donde ha publicado casi toda su obra. El transeúnte le agradece la deferencia de autorizarle a reproducirlo aquí. 

La trayectoria literaria de Ángel Guinda, que reside en Madrid desde hace años, se vio recompensada en 2010 con el Premio de las Letras Aragonesas. Es, además, coautor (con Ildefonso Manuel Gil, Rosendo Tello y Manuel Vilas) de la letra del Himno de Aragón, que sonó por primera vez en el palacio de la Alfajería de Zaragoza el 22 de abril de 1989. 

Hombre profundamente querido en su tierra natal y en muchos otros lugares, fiel amigo de sus amigos, conversador cordial y persona generosa, Ángel Guinda expresa una vez más con este manifiesto su compromiso con la poesía y, a través de ella, con la sociedad en los difíciles momentos que ésta vive. 

 Albert Lázaro-Tinaut 


               «El peso de lo que pasa», poema del libro Poemas para los demás,
                                      de Ángel Guinda.* (clic para ampliar)


 Poesía violenta
Manifiesto 

Por Ángel Guinda 

El cerebro es el campo de batalla de toda transformación. La juventud ha encendido una revolución sin erre: creo en la juventud y en las evoluciones. 

Demasiada asepsia, condescendencia con la debilidad de pensamiento y del Poder, vulgaridad, verborrea, palabra hueca. Demasiada mierda y demasiada miel. Demasiados libros que apenas sirven para calzar mesas. Demasiados prosetas y muy pocos poetas.

Violencia es violencia. Pero hay una violencia negativa, cuyo objetivo es la destrucción por la destrucción; y una violencia creativa, cuyo reto es aniquilar destrucción: construir destruyendo. 

La mediocridad es violencia, brutal agresión al espíritu y al progreso. La banalidad es violencia. La incultura es violencia. La insensibilidad es violencia. Postergar el talento es violencia. El plagio es violencia. La explotación es violencia. Violencia la desigualdad, la intolerancia, la injusticia. Violencia la avaricia, la corrupción, el saqueo, la usura. También la alienación, la ausencia, la soledad, la depresión, la indiferencia, la insolidaridad. Es violencia tener que resistir para existir. Las dictaduras, el fanatismo religioso, el maltrato, el hambre y la guerra son violencia. Violencia la contaminación, la enfermedad, el dolor y la muerte. 

La verdad, la palabra, la belleza, la alegría, la emoción, el amor han de ser violencia. Violencia reactivadora de conciencias y movilización al compromiso. Violencia en la expresión y en la comunicación. 

Porque el arte ayuda al ser humano a sobrevivir, la poesía tiene que ser absolutamente violenta para contribuir a esa supervivencia. 
  

* Ángel Guinda: Poemas para los demás. Olifante, Ediciones de Poesía, Tarazona, 2009. Colección "Papeles de Trasmoz", núm. 15. 72 pp.

jueves, 29 de marzo de 2012

Rodolfo Walsh desenmascara, a costa de su vida, los crímenes de la Junta Militar argentina


Una de las últimas fotografías conocidas de Rodolfo Walsh.
(Fuente: Blog del profesor Daniel Alberto Chiarenza)

El 24 de marzo de 1976 un golpe de Estado estableció la dictadura en la Argentina tras derrocar el gobierno, constitucionalmente establecido, que presidía María Estela (conocida popularmente como Isabel o Isabelita) Martínez de Perón.

El transeúnte había pasado una semana en Buenos Aires siete meses antes de aquellos hechos, y ya había podido intuir la inquietud que se vivía en la capital argentina, pese a la aparente normalidad que se respiraba en las calles. Había preocupación, incluso cierto temor a que la paz social se resquebrajara, y en los alrededores de la Casa Rosada (sede de la presidencia de la república) se notaba, decían los porteños, más vigilancia policial que antes. La moneda nacional se depreciaba varias veces al día, por lo que convenía cambiar pocos dólares en cada transacción. Sin embargo, la ciudad vivía momentos de intensa actividad cultural, fomentada sobre todo por personas jóvenes llenas de inquietud que recorrían las colas de teatros y salas de cine ofreciendo fanzines y revistas culturales, cuadernillos de poesía y algún que otro manifiesto reivindicativo.

Con la excusa de la lucha antiterrorista contra los montoneros (guerrilla de la izquierda peronista, que había sido declarada ilegal) y grupos guerrilleros marxistas que supuestamente estaban invadiendo el país desde el norte –el transeúnte fue víctima no sólo de un minucioso cacheo, sino incluso de un deplorable interrogatorio por parte de uniformados en el aeropuerto de la ciudad de Resistencia (provincia del Chaco), donde hizo escala el avión en el que volaba desde la capital paraguaya, Asunción, al Aeroparque de Buenos Aires, y de un amago de detención que retrasó largamente la partida del avión: su barba y sus ropas resultaban, simplemente, “sospechosas”–, los militares argentinos, amparados por las fuerzas parapoliciales ultraderechistas de la “triple A” (o 3A, Alianza Anticomunista Argentina), establecieron una Junta Militar que puso en marcha la maquinaria de una represión sin límites cuya perversión superó lo imaginable. Se ha escrito mucho sobre ello, de modo que no parece oportuno entrar ahora en más detalles.

Los miembros de la Junta Militar establecida en Buenos Aires 
en marzo de 1976. De izquierda a derecha: el almirante Emilio Eduardo 
Massera, el general Jorge Rafael Videla y el brigadier Orlando Ramón Agosti.

El escritor y periodista Roberto Walsh (nacido en Lamarque, provincia de Río Negro, en enero de 1927), montonero y militante de otras organizaciones guerrilleras, tuvo la osadía de enfrentarse a aquella Junta Militar mediante una carta abierta, fechada el 24 de marzo de 1977 (primer aniversario del golpe militar), que se reproduce a continuación, con la que firmó su sentencia de muerte. Al día siguiente fue detenido por fuerzas de la Marina, a las que se enfrentó con un pequeño revólver; malherido, o quizá muerto, su cuerpo fue trasladado a la fatídica Escuela de Mecánica de la Armada de Buenos Aires, donde desapareció. El escritor uruguayo Eduardo Galeano dijo de él: "Su desnuda palabra era escandalosa donde el miedo manda. Su desnudadora palabra era peligrosa donde se baila en gran baile de disfraces". 

Se esté o no de acuerdo con su ideología, el testimonio de Roberto Walsh resulta un documento de primera mano que se suma a la historia de aquella infamia. Aquí queda ahora transcrito. El transeúnte está agradecido a la persona (que prefiere quedar en el anonimato) a través de la cual ha conseguido este texto.

El edificio central de la Escuela de Mecánica de la Armada, 
en el barrio de Núñez de Buenos Aires.
(Fuente: http://gangstersyfalleras.wordpress.com, 2009)


Carta abierta de Rodolfo Walsh a la Junta Militar argentina

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio. [1]
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas. [2]
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 o 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos. [3]
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y los partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor. [4]
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas. [5]
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia. Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron. [6]
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3A de López Rega, capaces de atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea [7], sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte [8]. La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruiz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay [9]. La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de Prensa Libre Horacio Novillo apuñalado y calcinado después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal". [10]

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar [11], resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% [12] prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificado de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron. [13]
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo, el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en sólo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia. Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.

6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos" [14]. El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos". Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional.
Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán desaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.
Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles. 

Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022 

Buenos Aires, 24 de marzo de 1977.


[1] Desde enero de 1977 la Junta empezó a publicar nóminas incompletas de nuevos detenidos y de "liberados" que en su mayoría no son tales sino procesados que dejan de estar a su disposición pero siguen presos. Los nombres de millares de prisioneros son aún secreto militar y las condiciones para su tortura y posterior fusilamiento permanecen intactas.
[2] El dirigente peronista Jorge Lizaso fue despellejado en vida, el ex diputado radical Mario Amaya muerto a palos, el ex diputado Muñiz Barreto desnucado de un golpe. Testimonio de una sobreviviente: "Picana en los brazos, las manos, los muslos, cerca de la boca cada vez que lloraba o rezaba... Cada veinte minutos abrían la puerta y me decían que me iban hacer fiambre con la máquina de sierra que se escuchaba". 
[3] "Cadena Informativa", mensaje num. 4, febrero de 1977.
[4] Una versión exacta aparece en esta carta de los presos en la Cárcel de Encausados al obispo de Córdoba, monseñor Primatesta: "El 17 de mayo son retirados con el engaño de ir a la enfermería seis compañeros que luego son fusilados. Se trata de Miguel Angel Mosse, José Svagusa, Diana Fidelman, Luis Verón, Ricardo Yung y Eduardo Hernández, de cuya muerte en un intento de fuga informó el Tercer Cuerpo de Ejército. El 29 de mayo son retirados José Pucheta y Carlos Sgadurra. Este último había sido castigado al punto de que no se podía mantener en pie sufriendo varias fracturas de miembros. Luego aparecen también fusilados en un intento de fuga".
[5] En los primeros 15 días de gobierno militar aparecieron 63 cadáveres, según los diarios. Una proyección anual da la cifra de 1500. La presunción de que puede ascender al doble se funda en que desde enero de 1976 la información periodística era incompleta y en el aumento global de la represión después del golpe. Una estimación global verosímil de las muertes producidas por la Junta es la siguiente: muertos en combate: 600; fusilados: 1300; ejecutados en secreto: 2000; varios: 100. Total: 4000.
[6] Carta de Isaías Zanotti, difundida por ANCLA, Agencia Clandestina de Noticias.
[7] "Programa" dirigido entre julio y diciembre de 1976 por el brigadier Mariani, jefe de la Primera Brigada Aérea del Palomar. Se usaron transportes Fokker F-27.
[8] El canciller vicealmirante Guzzeti, en reportaje publicado por La Opinión el 3.10.1976, admitió que "el terrorismo de derecha no es tal" sino "un anticuerpo".
[9] El general Prats, último ministro de Ejército del presidente Allende, muerto por una bomba en setiembre de 1974. Los ex parlamentarios uruguayos Michelini y Gutiérrez Ruiz aparecieron acribillados el 2.5.1976. El cadáver del general Torres, ex presidente de Bolivia, apareció el 2.6.1976, después que el ministro del Interior y ex jefe de Policía de Isabel Martínez, general Harguindeguy, lo acusó de "simular" su secuestro.
[10] Teniente Coronel Hugo Ildebrando Pascarelli según La Razón del 12.6.1976. Jefe del Grupo I de Artillería de Ciudadela. Pascarelli es el presunto responsable de 33 fusilamientos entre el 5 de enero y el 3 de febrero de 1977.
[11] Unión de Bancos Suizos, dato correspondiente a junio de 1976. Después la situación se agravó aún más.
[12] Diario Clarín.
[13] Entre los dirigentes nacionales secuestrados se cuentan Mario Aguirre de ATE, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Oscar Smith de Luz y Fuerza. Los secuestros y asesinatos de delegados han sido particularmente graves en metalúrgicos y navales.
[14] Prensa Libre, 16.12.1976.