martes, 1 de mayo de 2012

Ángel Guinda y sus valientes toques de atención

Ángel Guinda conversando con el poeta bengalí
Subhro Bandopadhyay en Soria (abril de 2012).

(Foto
© Albert Lázaro-Tinaut)

El poeta Ángel Guinda (Zaragoza, 1948) es, además de un todoterreno de la literatura (dicho esto en el mejor sentido de la expresión y con todo el afecto que le tiene el transeúnte), un luchador. No oculta, sino que más bien manifiesta, en cualquier lugar y circunstancia, su republicanismo a ultranza, su rebeldía, presente en muchos de sus poemas, lo cual no le impide ser también un intérprete sensible del amor, la amistad, la cotidianidad, la solidaridad. 

Autor, hasta la fecha, de dieciséis libros de poesía (desde Vida ávida, publicado en 1981, hasta el reciente Caja de lava, de este 2012), de dos de aforismos, de varias traducciones, es uno de los autores más prolíficos de manifiestos poéticos: Poesía y subversión (1978), Poesía útil (1994), El Mundo del Poeta. El Poeta en el Mundo (2007) y este Poesía violenta (2012), divulgado por Ediciones Olifante de Tarazona, donde ha publicado casi toda su obra. El transeúnte le agradece la deferencia de autorizarle a reproducirlo aquí. 

La trayectoria literaria de Ángel Guinda, que reside en Madrid desde hace años, se vio recompensada en 2010 con el Premio de las Letras Aragonesas. Es, además, coautor (con Ildefonso Manuel Gil, Rosendo Tello y Manuel Vilas) de la letra del Himno de Aragón, que sonó por primera vez en el palacio de la Alfajería de Zaragoza el 22 de abril de 1989. 

Hombre profundamente querido en su tierra natal y en muchos otros lugares, fiel amigo de sus amigos, conversador cordial y persona generosa, Ángel Guinda expresa una vez más con este manifiesto su compromiso con la poesía y, a través de ella, con la sociedad en los difíciles momentos que ésta vive. 

 Albert Lázaro-Tinaut 


               «El peso de lo que pasa», poema del libro Poemas para los demás,
                                      de Ángel Guinda.* (clic para ampliar)


 Poesía violenta
Manifiesto 

Por Ángel Guinda 

El cerebro es el campo de batalla de toda transformación. La juventud ha encendido una revolución sin erre: creo en la juventud y en las evoluciones. 

Demasiada asepsia, condescendencia con la debilidad de pensamiento y del Poder, vulgaridad, verborrea, palabra hueca. Demasiada mierda y demasiada miel. Demasiados libros que apenas sirven para calzar mesas. Demasiados prosetas y muy pocos poetas.

Violencia es violencia. Pero hay una violencia negativa, cuyo objetivo es la destrucción por la destrucción; y una violencia creativa, cuyo reto es aniquilar destrucción: construir destruyendo. 

La mediocridad es violencia, brutal agresión al espíritu y al progreso. La banalidad es violencia. La incultura es violencia. La insensibilidad es violencia. Postergar el talento es violencia. El plagio es violencia. La explotación es violencia. Violencia la desigualdad, la intolerancia, la injusticia. Violencia la avaricia, la corrupción, el saqueo, la usura. También la alienación, la ausencia, la soledad, la depresión, la indiferencia, la insolidaridad. Es violencia tener que resistir para existir. Las dictaduras, el fanatismo religioso, el maltrato, el hambre y la guerra son violencia. Violencia la contaminación, la enfermedad, el dolor y la muerte. 

La verdad, la palabra, la belleza, la alegría, la emoción, el amor han de ser violencia. Violencia reactivadora de conciencias y movilización al compromiso. Violencia en la expresión y en la comunicación. 

Porque el arte ayuda al ser humano a sobrevivir, la poesía tiene que ser absolutamente violenta para contribuir a esa supervivencia. 
  

* Ángel Guinda: Poemas para los demás. Olifante, Ediciones de Poesía, Tarazona, 2009. Colección "Papeles de Trasmoz", núm. 15. 72 pp.

19 comentarios:

Laura Dalmau dijo...

Gracias por mostrarnos el manifiesto de Ángel Guinda y su violencia reactivadora positiva ;)

Antonio Arroyo Silva dijo...

Un gran poeta Ángel Guinda. Gracias Albert por la entrada.
Un gran abrazo.
Antonio Arroyo.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Laura, Antonio: Ángel Guinda siempre ha intentado que quienes abren los ojos, además, vean y sientan. Y se den cuenta de que en este mundo hay que reaccionar. Un gran poeta y una gran persona, además de un buen amigo.

Mercedes Ridocci dijo...

Espero que no te moleste, lo he compartido en facebook.

Un abrazo.
Mercedes.

fus dijo...

Albert, como siempre, sorprende con tu entradas, trayèndonos personajes que merecen una gran atenciòn por su aporte a la cultura. Leyendo Poesìa violenta (Manifiesto), la ùltima estrofa, me quedo con ella por su contenido y mensaje:

"Porque el arte ayuda al ser humano a sobrevivir, la poesía tiene que ser absolutamente violenta para contribuir a esa supervivencia".

un abrazo

fus

PD. Ya te echaba de menos, me imagino que habràs tardado en publicar por motivos de ocio y no por enfermedad.

Anónimo dijo...

Albert, no sabes como me gusta este manifiesto, me siento parte de él palabra por palabra. Es nuestro manifiesto. No conocía a Ángel Guinda, un gran descubrimiento, gracias Albert por paliar a mi incultura.
Un abrazo poético,
Anne

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Mercedes, ya lo he visto, me parece fantástico y te lo agradezco. También se ha hecho eco de este manifiesto un periodista brasileño. Paulo Tarcísio Cavalcanti, en su blog: http://ptarcisio.blogspot.com.es/2012/05/blog-espanhol-divulga-manifesto-pela.html.
Un abrazo.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

fus: ya hace tiempo que le pedí a Ángel Guinda autorización para difundir este manifiesto, y me alegra haberlo hecho, y que os haya gustado.
Afortunadamente no ha sido una enfermedad la causa de mi prolongado silencio, sino el haber tenido que ocuparme de otras cosas: soy una persona inquieta y comprometida en proyectos culturales, y el tiempo corre más que yo.
Gracias por tu comentario y un abrazo también para ti.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Anne: en cuanto Ángel Guinda me dio el folleto con su manifiesto también lo hice mío, y le pedí permiso para divulgarlo. He tardado un poco en hacerlo, y creo que ha valido la pena.
En tus labios la palabra "incultura" sólo puede estar destinada a otros, querida amiga. Y en cuanto a Ángel, te recomiendo que lo leas y que lo conozcas personalmente cuando participe en algún acto en Madrid, seguro que te caerá bien y le caerás estupendamente: si me entero, te avisaré.
Recibe mi abrazo poético y de resistente.

MA dijo...

Albert mis felicitaciones a los dos y a ti por este post dando a conocer el manifiesto de la poesía violenta y de la cultura.

Un abrazo de MA y feliz día.
El blog de MA.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Gracias, MA, pero la felicitación ha de ser para Ángel Guinda, artífice del manifiesto.
Un abrazo cordial.

Anónimo dijo...

Porque el arte ayuda al ser humano a sobrevivir, la poesía tiene que ser absolutamente violenta para contribuir a esa supervivencia.
Es hermoso cuando se habla de violencia en sentido positivo.
R. Ruiz Albal

nury dijo...

Tremendo manifiesto. Gracias por compartirlo.
Un abrazo.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Gracias a vosotros por vuestros comentarios, R. Ruiz y Nury.
Un saludo cordial.

salvadorpliego dijo...

Impresionante el escrito. Desconocía al autor. Gracias por compartir.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Salvador: ahora ya no puedes decir que desconoces al autor, un poeta magnífico y una persona que desborda humanidad pero que, al mismo tiempo, defiende sus principios y los de la poesía desde todas las trincheras.
Gracias a ti por visitar el blog y dejar tu comentario.

Laura Uve dijo...

Vengo de la mano de Mercedes y encuentro este hermoso y valiente manifiesto. Nací en Zaragoza (hace tiempo que vivo en Barcelona) y conozco la obra y las actuaciones de Ángel Guinda desde hace muchos años.

Me gusta tu bitácora, me quedo.

Un abrazo!!

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Muchas gracias, Laura... y ¡bienvenida!
Tengo la suerte de gozar de la amistad de Ángel Guinda y puedo asegurarte que es un hombre excepcional, todo corazón. Le agradecí (y le agradezco) que me permitiera reproducir su manifiesto.
Un abrazo, amiga.

Ana Muela Sopeña dijo...

Tuve la oportunidad de conocer a Ángel Guinda cuando vino a Bilbao a la biblioteca de Bidebarrieta a presentar uno de sus libros junto a una antología que él había dirigido integrada por poetas mujeres. Fue agradabilísimo conocerle por su calidad poética y humana.

Un ser humano grande y excepcional. Un poeta enorme.

Dejo mi abrazo para él y otro para Albert
Ana