miércoles, 7 de septiembre de 2011

((SIN COMENTARIOS))


Viñeta de Anti Veermaa en el periódico Äripäev, 7 de septiembre de 2011.

En algunos medios de Estonia, país que abandonó la corona el 1 de enero de este año para adoptar el euro, se especula con abandonar la divisa comunitaria y crear otra, más sólida, para el área escandinava y báltica. En la viñeta, el “viejo” euro dice, llorando, algo así: “¡Aaaay! Ya no me quieren. ¡Dicen que son mejores que yo!”, y el espíritu del kroon, todavía joven (se había creado en junio de 1992), le responde desde el cielo: “Entiendo muy bien tus sentimientos. ¡Bienvenido al club!”.

4 comentarios:

Mercedes Ridocci dijo...

¡Muy bueno! ((sin comentarios))

Un abrazo
Mercedes

Anónimo dijo...

Yo que creía tanto en el euro, en una Europa solidaria, estoy desolada con las amenazas que amenazan una unidad tan deseada. Más vale reir que llorar, en esto tienes toda la razón!
Un abrazo, viajero impertinente,
Anne

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Gracias, Mercedes. Los estonios son, seguramente, los más euroescépticos de Europa: en una encuesta del año pasado, previa a la entrada en la Eurozona, cerca del 45% de la población se mostró en contra. Los entiendo muy bien (aunque algún amigo estonio me dice que hago demasiado caso a esos "jovencitos" que se ocupan de la política económica en su país: no sé quién es más realista...).
Un abrazo.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Querida Anne, has dejado tu comentario mientras contestaba al anterior, de Mercedes.
Todos estamos desengañados, ¡qué pena!: la unidad europea es una gran ficción y sólo sirve para alimentar los intereses de algunos (no hace falta decir quiénes son).
Pero como nosotros, sufridos ciudadanos de a pie, no podemos hacer nada, al menos tenemos el derecho de usar el humor y la ironía para evitar los dolores de estómago: es más sano que tomar pastillas...
Un abrazo también para ti.