jueves, 4 de marzo de 2010

Post scriptum. Chile: realidad y esperanza


El transeúnte ha recibido hace pocas horas el texto que se permite reproducir. Sabe que su autor es un destacado periodista y profesor universitario en Chile. No quiere opinar sobre sus palabras, pues prefiere que sean los chilenos –y los conocedores de la realidad de Chile– que siguen esta bitácora quienes lo hagan sin escrúpulos, ya que ésta pretende ser, esencialmente, un espacio de libertad.

Realidad y esperanza se mezclan estos días en Chile: después de la tragedia llega la hora de asumir la realidad, y de ella ha de nacer la esperanza. Los chilenos han demostrado siempre su fortaleza de ánimo y su capacidad para salir adelante en los momentos más difíciles.


Se esté de acuerdo o no con sus opiniones, en el fondo de las palabras del profesor Wilson Tapia Villalobos se vislumbra la luz de un nuevo renacimiento de Chile, como se dio otras veces, como probablemente las circunstancias obliguen alguna otra vez a planteárselo.

Con respeto y solidaridad hacia el pueblo que sufre, el transeúnte les invita, pues, a leer este artículo y a comentarlo.



El nuevo Chile

Por Wilson Tapia Villalobos

Mucho dolor hay en esta nota. Dolor por las más de mil víctimas que se llevó hacia la inmensidad el desmesurado poder de la naturaleza. Dolor por la pequeñez humana, por su torpeza embadurnada de liderazgo, por lo esmirriado que hay debajo de tanta competitividad. Dolor que se transforma en esperanza al ver a tantos personajes anónimos que siguen pensando que la humanidad distingue cuando se da hasta que duela.


Las cifras son elocuentes. Al momento de escribir, el número oficial de muertos está detenido en 723. No hay aún información oficial de desaparecidos, aunque se estiman en muchos centenares, tal vez miles. Se calcula en dos millones los damnificados. Un millón y medio de viviendas afectadas. Para los aficionados a las comparaciones, el de la madrugada del sábado es el quinto sismo (8.8 grados en la Escala de Richter) de mayor intensidad que registra el planeta desde que las estadísticas comenzaron a interesarle a los norteamericanos. El costo estimado para Chile alcanza a los US$ 30 mil millones, con tendencia al alza. De acuerdo a la medición Richter, el terremoto que tuvo su epicentro en las cercanías de Cobquecura habría sido 18 veces más potente que el que asoló a Haití.


El desastre le ha dado una nueva cara a Chile. La geografía ha variado, tal como ocurre cada vez que la naturaleza nos golpea. Pero ahora el cambio es más profundo. Quizás si el manotazo cataclísmico sirvió para que lo viéramos en su atroz magnitud. Este Chile 2010 no es el mismo de antes. Es cierto que integra más avances tecnológicos. La inserción en la economía global es más profunda. Es reconocida su solidez económica hasta el punto de integrarlo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Tiene mejor conectividad vial y trata de ir a la vanguardia en comunicaciones. Pero las fuerzas tectónicas desatadas nos mostraron otras realidades. La primera, que pese a los avances, estamos lejos de encontrarnos en el nivel de desarrollo que muchos pretenden. La segunda son los efectos dejados por un terremoto anterior, de carácter moral.


Los asaltos a los supermercados fueron el indicio más reciente. Venía precedido de otros que no se quieren ver. Las ventas de las empresas estatales a precio vil fue un antecedente. Más cercano, la colusión de las farmacias. Y podrían sumarse muchos más, como los cobros abusivos por los servicios básicos, la práctica agiotista de los bancos, de las tarjetas de débito o de las multitiendas. Y si se quiere buscar referentes más amplios, está la propia crisis financiera global de la que aún no salimos. Si Bernard Madoff fue capaz de estafar US$ 50.000 millones, es difícil no comprender que estamos ante nuevos parámetros. Que los valores de antaño han saltado por los aires, aventados por un individualismo desenfrenado. Resulta indispensable abrir camino a una mutación valórica. Sin embargo, tal posibilidad la rechaza el pensamiento conservador que se refugia en añejos esquemas. Prefiere optar sólo por la represión para evitar abordar la realidad con nuevas herramientas.


Quienes detentan el poder económico abogan por legislaciones cada vez más severas para castigar los desmanes delictuales del lumpen. Pero se deja con sanciones menores o sin sanción, a quienes aprovechándose de su poder han transformado a Chile en uno de los diez países que peor distribuyen la riqueza en el mundo. Y hoy pareciera aceptarse sin chistar que el derecho de propiedad aquí es más importante que los derechos humanos.


El desastre que hoy nos conmueve es de magnitud aterradora. Hay miles de compatriotas que sufren. Hasta los que la ayuda demora en llegar. Pero, sin duda, la experiencia, por dolorosa que sea, servirá para que en una nueva oportunidad –que la habrá– estemos mejor preparados. Como ahora que, gracias a las construcciones antisísmicas, no tenemos que lamentar muchos millares de muertos.


Es imposible no reconocer que eso es un avance. Sin embargo, precisamente esto hace indispensable saber que la actitud dolosa de algunas constructoras cuyos edificios nuevos yacen en el suelo de varias ciudades del país, incluyendo Santiago, será castigada severamente. Tal como debiera castigarse la lenidad y la actitud abiertamente delictual de quienes construyeron las autopistas que colapsaron. Y saber como se sancionará a los responsables de la edificación de los hospitales de Talca, Parral o del recientemente inaugurado en Curepto.


Tal vez el terremoto de la madrugada del sábado nos trajo una oportunidad única para mirarnos profundamente. De saber qué haremos como sociedad para enfrentar este futuro incierto. Este porvenir en que el individualismo nos marca senderos viciados y peligrosos. En los que el éxito es la meta que reemplaza a la felicidad. Y la competitividad nos hace mirarnos como adversarios, en vez de miembros de un mismo equipo que tiene que trabajar de manera mancomunada. Pero para ello es necesario poner en marcha esquemas de valores que nos actualicen, sin perder por un instante la noción humanista que hace digna la vida. Una visión humanista integradora con la naturaleza, tal como con los otros seres humanos.


Sólo así será posible que el dolor nos sirva para crecer. Crecer como seres humanos, que es lo importante.


© de la fotografía inicial: Albert Lázaro-Tinaut.

51 comentarios:

norma c dijo...

"L'essentiel consiste à ne pas s'affliger."


Roberto Bolano

Perfecto dijo...

Un articulo lleno de esperanza para Chile, que pese a los pesares seguirá progresado. Porque tiene todo lo necesario para hacerlo: materias primas, una población esplendida y valores, que como pais siempre ha derrochado con propios y extraños, a pesar de pateticos personajes y salvapatrias.

Un articulo brillante.

Un abrazo.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Une belle phrase de ce gran écrivain chilien, Roberto Bolaño, qui nos a quitté, encore si jeune, justement à Barcelone il y a presque sept ans !
Merci pour la rappeler, Norma.
Un abrazo.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo, Perfecto: Chile fue, durante décadas, un ejemplo de democracia en América, y se esfuerza por recuperar los años perdidos bajo las botas de los militares golpistas. Chile saldrá adelante, pero no debe faltarle nuestro apoyo moral y, por supuesto, el apoyo material que necesite de la comunidad internacional.
Gracias por tu comentario y un abrazo también para ti.

emejota dijo...

Solo puedo decir, ojalá que así sea y las miserias humanas dejen de ser mas miserias y se tornen en riquezas colectivas para el pais. Un abrazo.

mariajesusparadela dijo...

Una visión humanista, integradora con la naturaleza.
Ese debería de ser el guión de todos los países.

Soledad dijo...

"Y hoy pareciera aceptarse sin chistar que el derecho de propiedad aquí es más importante que los derechos humanos".

Soy Argentina,hablar de Chile se me hace difícil porque se suman el desconocimiento de la situación real y la interpretación teñida por nuestra realidad. Cualquiera que lea las noticias del mundo sabe que los argentinos nos sentimos como un barco en la tormenta sin timón ni timonel.

En nuestra país, tan desorganizado, terminamos aceptando la propiedad privada como una forma de preservación porque no podemos confiar en el Estado como custodio de nuestros derechos presentes ni futuros.
Aprendimos, con demasiada sangre y demasiado dolor, donde reside el verdadero poder y aceptamos, muy a nuestro pesar, que no estamos lo suficientemente maduros como para construir una sociedad reformadora basada en valores humanos.

Así que sobrevivimos como podemos y construimos lo que podemos.

Supongo que en Chile debe ser igual.

Susan dijo...

Gracias Albert por publicar este artículo magnifico en el fondo y en la forma. Se da en él una doble reflexión aplicable a Chile y por extensión al resto del planeta.
Espero y deseo que los chilenos salgan adelante con tesón y convicción.
Mando un abrazo solidario, y una lectura desde el respeto y la admiración.
Un saludo amigo transeúnte.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

- EMEJOTA: Sí, ¡ojalá! Pero nuestros deseos parecen utópicos en una sociedad tan desalmada, egoísta, hipócrita e insolidaria como la que nos aplasta. A veces ser realistas duele y angustia...

- MARIAJESÚS: Plenamente de acuerdo también contigo pero, como le digo a EMEJOTA, no podemos confundir los deseos con la realidad, que lamentablemente va por otros derroteros y defiende intereses éticamente inaceptables, contra los que no podemos luchar, porque están en manos del poder.
¡Triste humanidad!

- SOLEDAD: Ciertamente, Argentina es un país a la deriva, ha tenido muy mala suerte con la mayoría de sus gobernantes y son muchos los que se han aprovechado, en su propio beneficio, de la situación. Creo que Chile no había llegado a ese extremo, aunque bien es cierto que hoy por hoy no hay país que se salve de la corrupción y de los tramposos amparados por legislaciones que parecen hechas a su medida, o se interpretan para favorecerles. Argentina, ese gran país, tan admirable en muchos aspectos, ha sido traicionado por muchos de sus ciudadanos, y eso también me duele en el corazón, pues tengo ascendencia argentina (mi padre había nacido en Buenos Aires y allí quedaron sus recuerdos de infancia y adolescencia, de modo que me unen muchos lazos con tu país).

- SUSAN: Das en el clavo, porque Chile no es una excepción. Sin embargo, hablar de reflexión en estos tiempos y con los personajes que manejan el poder en el mundo, me parece casi surrealista. Si acaso la reflexión se da en pequeños ámbitos y no suele trascender, sobre todo porque los poderosos se guardan muy mucho de leer lo que escriben quienes reflexionan: ello les quitaría tiempo para medrar...

Gracias a las cuatro por haberos manifestado con sinceridad y total libertad, y por reclamar justicia y derechos humanos. Me solidarizo con vuestras palabras.

J.D. de V. dijo...

Siempre tan victimistas, los argentinos, como si fueran ellos los azotados por el terremoto. Siempre tan quejumbrosos. Aqui se habla de Chile, que tienen que ver las desgracias de los argentinos, les pregunto.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Mi compromiso con la libertad de expresión impide que borre este último comentario, que linda con la injuria y pone en evidencia la ínfima categoría humana de la persona que lo ha escrito, amparándose en el (semi)anonimato de unas iniciales. Una mancha jamás obstaculizará la visión del panorama solidario que se ha dibujado en esta bitácora.

Pablo dijo...

Muy buen articulo Albert, gracias por compartirlo.

Como Argentino, vecino y amigo de muchos Chilenos, debo admitir que desde hace ya unos anos (lease anios), Chile ha sido uno de los paises de mayor desarrollo en Sudamerica. Tienen una forma de vida distinta al resto de los sudamericanos y estoy seguro que saldran adelante con esfuerzo, orden y trabajo.

Por suerte mi amigos y conocidos estan todos bien, pero aun shockeados por lo ocurrido.

Mi mas sincero apoyo y fuerzas.

Saludos,

Pablo

Pablo dijo...

Soledad ... Como argentino discripo con vos en lo que decis. Argentina tiene los gobernantes que tiene y el destino que tiene porque asi su propio pueblo lo quiso. Si seguimos la historia de nuestro pais, venimos a la deriva y con problemas desde hace decadas.

Hace siete anos (lease anios) que vivo en el exterior y desde afuera, las cosas se ven muchas veces de otra manera. Algun dia los argentinos sabremos elegir a nuestros gobernantes principalmente por su capacidad como lideres y no por bolsones de comida o incentivos monetarios para obtener votos. Ese dia, Argentina cambiara el rumbo de su propio destino, ese dia Argentina empezara a dejar de ser victima de sus propias decisiones.

Soy optimista y quiero a mi pais mas que a otro lugar en el mundo, pero la realidad, es la realidad.

Gracias Albert por permitir que este espacio sea un buen lugar para intercambiar ideas y pensamientos.

Saludos,

Pablo

Julia dijo...

Gracias por publicar este artículo, nos pone al día de la realidad de Chile, de las miserias, pero sobre todo es un canto de esperanza que ojalá se cumpla.
Toda mi solidaridad.
Saludos.

A. Morales Cruz dijo...

Artículo con puntería... Están buscando para el estómago, porque Chile es el modelo de economía de mercado, pero hay millones de pobres que viven en la miseria como en mi Panama al cual odio y quiero... Se abrió la tapa y salen los olores al mundo, pero Chile es un gran país, una gran cultura y este es el momento, lástima que sea a punta de muertos... te celebro Alberto y al redactor de la crónica...
Salud, Neruda, Linn, Carrasco, etc

Común dijo...

Hola!!!!

Oremos por nuestros hermanos y vecinos CHILENOS, se que son organizados y saldrán de esta situación, claro que el dolor quedara………….muy buena tu entrada de hoy y estaré aquí para lo que pueda ayudar.

Un abrazo de oso.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Pablo, agradezco muy especialmente tus comentarios, porque convierten esta bitácora en lo que me gustaría que fuera: una plataforma para el diálogo y para el debate inteligente y respetuoso. Todos los puntos de vista son bienvenidos, y el tuyo me parece interesante.
Un saludo cordial.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Julia: me gustaría que fuera, sobre todo, un canto a la esperanza. Las últimas noticias reducen el número de víctimas mortales: no es un consuelo, pero al menos parece que la tragedia no ha sido tan grande, aunque sí tremenda.
Gracias por tu aportación.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

A. MORALES CRUZ: La verdad se oculta siempre tras los oropeles que la sociedad, y sobre todo los políticos, quieren mostrar. Y esa verdad oculta es universal, aunque resulte más visible en el llamado Tercer Mundo. Yo también estoy convencido de que el pueblo chileno tiene mucha capacidad y hará todos los esfuerzos posibles y necesarios para recuperar la normalidad y continuar trabajando por su país.
Gracias por tus palabras.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

COMÚN: La solidaridad es mucho más importante de lo que tal vez pensemos. Me he dado cuenta de que los chilenos la aprecian, porque de este modo no se sienten solos con su dolor y su angustia.
No debemos olvidar, sin embargo, las tragedias y el dolor de otros pueblos: en Haití la situación continúa siendo desesperada, y en la región peruana del Cusco las inundaciones están produciendo daños terribles. ¡Que los árboles de Chile no nos impidan ver el bosque de tragedia en otros lugares del Planeta!
Un abrazo también para ti.

PACO HIDALGO dijo...

Chile saldrá adelante, no me cabe duda, ha superado todos los imponderables posibles y lo seguirá haciendo. Mucha fuerza para todos los chilenos y chilenas. Un abrazo, Albert

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

También a ti te agradezco tus palabras de solidaridad, Paco, y estoy seguro que te las agradecerán mucho más los chilenos que las lean.
Un abrazo.

Evangelina Prieto dijo...

"Crecer como seres humanos, que es lo importante"...

"Desempolvar viejas creencias
que hablaban en esencia
sobre la simplicidad
y si aún nos queda algo de tiempo,
poner la cara al viento
y aventurarnos a soñar."

Gracias Albert...
Un abrazo enorme desde Chile.

Daniel Dragomirescu dijo...

No es dubio que Chile saldra adelante.
Solidaridad!

Daniel D. Peaceman, escritor

Claudia dijo...

Excelente publicación. Sin duda el hermano país chileno saldrá adelante.
Una oración por las victimas y un deseo de que prontamente todo el pueblo chileno retome la calma y vuelva a levantarse como siempre lo ha logrado.
Saludos.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

- EVANGELINA: Te agradezco que nos envíes esos versos desde tierras chilenas, mientras tu país trata de superar el trauma de la desgracia.
Un abrazo muy afectuoso y solidario también para ti.

- DANIEL: Gracias a ti también por haber dejado unas palabras de solidaridad y esperanza en esta bitácora. Seguro que Chile, como otras veces, saldrá adelante.
Un saludo cordial.

- CLAUDIA: Todos compartimos ese deseo y ese sentimiento. Gracias por tu comentario y tus palabras de ánimo para los chilenos y para quienes tenemos amigos en Chile.
Saludos cordiales.

Aventurer@ dijo...

Ojala todo lo que plantea Wilson se pueda cumplir, se tome en cuenta y no caiga en saco roto. Muy buen artículo donde deja muy claro que ahora ante tal desastre ha de prevalecer la hermandad,la unión de los seres humanos ante el egoismo de unos cuantos que se llenan los bolsillos para poder avnzar y levantar de nuevo el país.
Un abrazo a todos los chilenos y gracias a ti Albert por ofrecernos este artículo de primera mano.

Mari Clara dijo...

En cada tragedia las palabras y las buenas intenciones se repiten al infinito. Son los buenos deseos de seres humanos consientes del dolor ajeno.
También hay que preguntarse quienes somos los que leímos escribimos respuestas a un tema tan antiguo, tan visto tan de actualidad como el del Sr.Tapia?

Podría decir que somos simples ciudadanos que de una cierta manera ya hemos crecido y hemos adquirido una cierta conciencia social enfrentando a diario las dificultades cotidianas para sobrevivir ... sean estas económicas, dictatoriales o a nivel personal. Si no fuera así, nadie leería esta crónica, ni nadie reaccionaria.

Sin embargo, nuestro avance o crecimiento tropieza y cada vez mas, debido a las ideologías imperantes. Estas ideologías no cuentan con el Ser Humano como ser pensante ... todo lo contrario, mientras mas callados estemos mas fácil es su camino.
Leemos opinamos pero lamentablemente, no tenemos ni estamos en el centro del poder decisional y cuando decidimos rebelarnos nuestros actos son vistos ilegales, casi inmorales por las autoridades.
Hace bien ver reflejado nuestro pensamiento en un escrito ... me dice que no estoy sola.
Saludos
Mari Clara

Ανεστης Θ. Κετσετζιδης dijo...

Dios ayude al pueblo DE CHILE.

Angela de Paula dijo...

A natureza cumpre seu destino,assim como todo ser humano.O aprendizado deste relacionamento homem-natureza,às vezes é duro,sofrido por muitos que não são merecedores do castigo.Mesmo as tragédias mais dramáticas fazem parte deste aprendizado.Como brasileira,que já viu tanta tragédia na minha terra,me solidarizo com os irmãos chilenos.Tenho certeza que saberão recompor suas vidas e seu país.Sairão vitoriosos,com mais coragem e esperança.Um abraço a cada chileno,em particular aos que sofreram mais de perto estas perdas.

Nabuco dijo...

Não acredito e nem gosto da idéia de que a dor engrandece. A dor dói e só! Nesse ponto discordo com o ilustre autor, pois a dor dos que perderam vidas amadas é incalculável e nada traz de lição, como nada de lição houve em tantos anos de sanguinária ditadura. Aos chilenos, meus pêsames. Quanto as mudanças sociais e econômicas, melhor seria que elas acontecessem sem uma catástrofe dessa ordem.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

- AVENTURER@: Esperemos que así sea, aunque sabemos muy bien cuáles son las "debilidades" de ciertos seres humanos sin escrúpulos, que ya se frotan las manos pensando en los beneficios de la reconstrucción, como ya he comentado en otra respuesta. Creo, sin embargo, que el pueblo chileno aunará esfuerzos para poder reanudar lo antes posible sus actividades cotidianas y superar esta gran tragedia. Ése es, al menos, mi deseo y, por lo que veo, el de todas las personas que os mostráis tan solidarias con Chile. Gracias por tu comentario.

- MARI CLARA: Te has molestado en plantear extensamente la cuestión más difícil de resolver: nos sentimos impotentes ante los poderosos y, sobre todo, ante quienes manejan la economía y la utilizan sin avergonzarse para sus intereses, para lucrarse. Sin embargo, esta bitácora y otros muchos blogs i plataformas libres en Internet han recogido ampliamente los sentimientos de la "mayoría silenciosa", que no es tan silenciosa como a algunos les convendría. Estoy convencido de que tantas voces unidas en la advertencia y la denuncia no serán acalladas, porque suponen un clamor internacional. Y confío, además, que la Administración chilena tenga en cuenta que cuanto haga será valorado no sólo por los medios oficiales (sus fieles portavoces), sino también por la opinión pública que ahora, más que nunca, puede expresarse libremente a través de la Red. No caigamos en el optimismo simplón, seamos realistas y tengamos el valor de denunciar siempre la injusticia.
Gracias por haberte expresado tan claramente en este humilde foro.

- ANESTIS: Muchas gracias por unirte, desde Grecia, a las voces solidarias de todo el mundo para con el pueblo chileno: te lo agrdezco de corazón.

- ANGELA: Efectivamente, las tragedias suponen una experiencia de la que se puede sacar provecho para el futuro; pero la realidad, cuando se hace tan evidente como en los casos recientes de Haití y Chile, crea sufrimiento y deja a mucha gente desamparada y obligada a cambiar su vida. Agradezco, por tanto, tus palabras de solidaridad y confianza.

- NABUCO: Tienes razón, el dolor sufrido no tiene paliativo, no es posible volver atrás. Sin embargo, el pueblo ha de tener la capacidad de reaccionar, y seguro que la tendrá. En cuanto a las medidas mal tomadas, sin duda hay que buscar y castigar a los responsables si se demuestra negligencia o corrupción.
Gracias por tus muestras de solidaridad y también por tu confianza en el futuro de los chilenos.

Fada do Mar Suave dijo...

Fiquei consternada com o ocorrido no Chile, com os irmãos que estão sofrendo e os que perderam suas famílias. Desejo que o país se reconstrua, para que o povo chileno possa ter uma vida tranqüila, com segurança e paz.
Com carinho da Fada do Mar Suave

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Fada, muchas gracias por tus palabras de cariño y solidaridad para los chilenos. Es un placer haber recibido tu visita a esta bitácora, donde siempre serás bienvenida.
Un abrazo cordial.

www.gotchabuk.ning.com dijo...

Un punto de vista cierto e inteligente. Que agradable saber que existe gentes con ideas reales.

riri dijo...

Mi fa piacere ricevere l'avviso per i tuoi post, molto interessanti che leggo volentieri, ti segnalo i miei blog:
http://www.free-it-amici.blogspot.com/ed altri che troverai al fondo dei blog amici linkati.
Ti rinnovo la simpatia e la bellezza che coinvolge i lettori dei tuoi post.
Buona domenica

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

www.gotchabuk...: Por suerte, y a pesar de las apariencias, hay gente con ideas y con ganas de dejar las cosas claras.
Gracias por tu comentario.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

RIRI: Mi fa piacere di vederti spesso da queste parti. Avevo già visitato i tuoi blog e ora voglio prendere al volo alcune tue parole che mi sembrano assai precise per riconfortare i cileni che soffrono e sono caduti nella disperazione. Mi permetto di riprodurle qui: "La vita è una continua salita per alcuni, basta tenersi per mano, sarà più facile, se si scivola in due si ha un sostegno...c'è sempre chi è più forte, più attento, più amato, le ho dato la mia mano".
Grazie e un saluto cordiale.

salvadorpliego dijo...

A veces la tierra se ensaña con sus habitantes. Es triste lo que ha pasado últimamente en Haití y ahora en Chile.
Nuestro canto y solidaridad con ellos.
Gracias por compartir.

Un fuerte abrazo.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Salvador, gracias a ti por compartir la solidaridad con el pueblo que sufre y lucha por "ir para arriba".
Un abrazo.

Phivos Nicolaides dijo...

Another isteresting story about a country we all love!

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Thank you very much for your comment on this article, dear Phivos.
Regards.

meg dijo...

Acabo de descubrirte gracias al mail que me has enviado. Y enhorabuena. Tienes un blog magnífico y, sobre todo, una muy buena literatura. Volveré (ya sabes, como Terminator).

Un saludo y feliz semana desde Madrid

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Lamento que el misterioso problema al que aludo en los comentarios de la entrada siguiente haya hecho desaparecer mis respuestas personalizadas. Os agradezco de corazón vuestras palabras y vuestra solidaridad, con un abrazo cordial.

Carmela dijo...

Es cierto. La tragedia de Chile debería ser motivo para pensar en unirnos como humanos y tender puentes de solidaridad.... acabar con el individualismo y sentir como dice Galeano que " todos tenemos un origen común"....
Y sin embargo ...creo percibir en diversos rincones de la sociedad que hay personajes que aún no se han enterado que el futuro es " incierto" para todos.
Es un momento clave para poner en práctica los valores humanos.
Espero y deseo que la ética humana no esté en crisis.
Los lazos solidarios están pero ... en el sur de América del sur como en tantas sociedades ... la xenofobia parece insertarse en la esencia de determinado género humano.

Carmela dijo...

Las últimas noticias dan cuenta : Chile tardará una década en reconstruir lo que la violencia natural arrasó.
Duele el dolor y la angustia de los que quedaron en el desamparo.
Duele ver el hambre ... y las mujeres corriendo tras leche para sus hijos.
Duele la violencia de la naturaleza que antes fue violentada ... pero también duele la miseria...
La riqueza de la tierra tan mal distribuída.
Realidad latente de América latina.

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Carmela: Agradezco muchísimo las palabras que has dejado. Es muy difícil que consigamos superar la crisis de la ética humana, que parece haber desaparecido de las mentes de los poderosos y los oportunistas, pero al menos nos damos cuenta de que una gran parte de la humanidad es solidaria: al menos, eso...
Y no, no olvidamos que, como dijo Benedetti, "El sur también existe". Superar las barreras de la indeferencia y, sobre todo, de la xenofobia es una tarea que nos incumbe a todos. Conseguir que la riqueza se distribuya justamente, ya no depende de nuestras voluntades. Pero ojalá que, por lo menos, el mundo evolucione hacia el recococimiento de los derechos de las personas y la justicia social mejor entendida.
Un abrazo cordial y solidario.

Pamela dijo...

Estimado transeúnte,

En triste momento para mi país he venido a conocer tu blog y me encuentro con importantes puntos e vista acerca de nuestra vida nacional. Me gustaría agregar mi humilde opinión: Hay dos Chiles, no necesito ahondar en ello. El Chile que de hoy en adelanta nos gobernará por cuatro años ha puesto de Intendente de Santiago al dueño de una de las constructoras cuyos edificios se han desplomado con el terremoto, huelgan más comentarios

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Pamela, ante todo mi soliaridad con el Chile que tú representas. Te agradezco esta aportación, que viene a demostrar que no todo es trigo limpio. Habrá que ver el compromiso de ese señor con la reconstrucción, aunque por el momento sus antecedentes no son ejemplares, por lo que dices.
Hoy empieza, precisamente, una nueva etapa política para tu país, llena de promesas (es decir, de palabras). En cualquier caso, esperemos que el nuevo presidente demuestre que esas promesas serán algo más que propaganda política. El pueblo chileno, que se muestra ahora tan solidario con sus conciudadanos, está sin duda por encima de sus mandatarios, pero difícilmente podrá acometer el gran reto del restablecimiento de la normalidad y superar su trauma si "desde arriba" no se hacen todos los esfuerzos necesarios. Si los polóticos no responden a ese reto, yo seré de los primeros en denunciarlo.
Un abrazo cordial y salidario.

ROSARIO GONZÁLEZ VERA dijo...

Albert, yo estoy en esta tierra aún herida, aún en duelo y ruinas. Me emocioné con esto en tu blog. Gracias por la preocupación y gracias también por tus palabras en mi página.

Desde Chile.

Rosario

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Rosario: lamento no haber visto hasta ahora tu comentario y contestarte con tanto retraso. Gracias por haberme dejado tus palabras, y ojalá que Chile vaya recuperando poco a poco la normalidad después de la tragedia. Lo deseo de todo corazón.
Un saludo cordial.